Saturday, July 01, 2006

 

ES QUE NO LO PUEDO CREER


A la arrogancia del escepticismo y al menosprecio de la fe,al ser y la nada, desde la razón y la fe


De la antología
LAS SOTANAS DE SATÁN
http://lassotanasdesatan.blogspot.com

ÍNDICE

01) La razón de la fe
02) La realidad del ideal
03) No lo creeré
04) Porfía suprema y transhistórica
05) El secretario
06) Las propiedades de la nada
07) Admonición
08) El punto de partida
09) La edad de la razón
10) La muerte
11) Una medida precautoria
12) El origen del origen
13) La naturaleza humana
14) El post futuro
15) La llamada al y del dolor
16) La que nunca es solidaria
17) Allanamiento a tu ficha clínica
18) El panteísmo
19) S.O.S.
20) Téngase presente hoy
21) To be or no to be
22) La notificación
23) Azares del azaroso azar
24) Lo relativo que es el relativismo
25) Con el lente amohecido
26) El as bajo la manga
27) Elevando las dos manos a la vez
28) Cuerpo y espíritu
29) El brazo que se torcerá
30) El ateo es el más crédulo
31) La bitácora inextricable
32) Soy un nuevo individuo


01) LA RAZÓN DE LA FE

I

El dogma de la fe
nace de la gracia de la fe.
El dogma de la incredulidad
nace de la desgracia de la altanería.
El dogma de no matricularse con ningún dogma
es el más truculento de todos los dogmas.

El siempre deplorable ateísmo
es la expresión espiritual máxima de la arrogancia.
La fe en Cristo es inconmensurable y sublime;
se cuelga del cúlmen del gozo de un solo golpe.
La razón ha rayado su chiquito campo de juego
con un abismo insondable, melodramático,
habitando en la pigmea y desoladora caverna
de lo posible y lo probable.

En aplaudir lo que los intelectuales aplauden
y en masticar lo que el gentío mastica
no hay significación, lámparas.

El sordo más terrible es el pensador presumido
con una parlería de manso y humilde.
La inteligencia solitaria siempre termina
en esa flamante sima deshauciada,
agobiada de homenajes, condecoraciones,
perforaciones y partidarios naufragados.

La razón y la fe, forman la yunta
que te arrastran a la santa cruz,
al conocimiento y a la sabiduría,
a la complacencia y a la parroquia.

Sin fe, las semillas son semillas, con fe,
contratarás cuadrillas y cuadrillas de guardabosques.
La razón, ermitaña, es un círculo vicioso menguante
dedicado a esquivar la emancipación del alma,
mediante las más sesudas maniobras.

II

La fe no es:
el refugio de los cobardes,
la panacea de los enclenques fogueados,
la excusa de la injusticia cometida,
la adarga de los estultos y perdedores.

La fe es:
arriesgarse a tenerle fe a la fe;
acoger a Dios hecho carne
con un corazón de mantequilla hervida;
es ser honesto con aquello que no ves y presientes.

Los valientes pegan su dedo al timbre de la verdad.
La fe en el Redentor te destierra de la infelicidad.
Creo, luego existo.
Creer primero, para ver y sentir la evidencia,
y terminar así con el debate de los siglos.

A través del conocimiento y el raciocinio
los tontos y analfabetos quedarían excluidos
de descubrir la verdad, la luz.
El único medio justo, alcanzable para todos
y en igualdad de condiciones, es la fe.
Cualquiera puede adorar a Dios, ser sensato.

III

Fe y razón juntas o ¿duda y sinrazón?

La trascendencia como tal es absurda e irracional,
un pegamento de chiflados, una aventura.
La trascendencia después del salto vivificante,
es esquemática, fértil y proficua.

El hado de la duda es la fe
y el de la razón es inquirir de quien es complemento.

02) LA REALIDAD DEL IDEAL

I

La realidad del alma
es la realidad de la siquis.
La siquis es el vicario del alma, su ecografía.
El inerte espíritu humano es el vocero del Creador.
¿Por qué la larga siesta del vocero
es tan pesada que ni mil besos
de una princesa azul amartelada lo desadormecen?
El vicario espera instrucciones de la voluntad,
fumándose una ansiedad que se infla más y más
enganchada a un ideal con racimos
de interrogantes perennes, irritantes y esferoides.
La vida reanimará al vocero
y la juerga incesante será la credencial.

II

La razón lo invita a un mundo ideal
y a su voluntad la atrapó el embuste pulido.
Su ideal, por ser imposible es irracional.

El cigoto de la razón y de la filosofía materialista
son la sinrazón, el azar y la petera?

La razón no posee luz natural,
ni discernimientos ni cargos de conciencia;
ni siquiera es ciega o necia.
Sólo es el reflejo del alma, del ser.


03) NO LO CREERÉ

I

La calamidad de ser un escéptico
te escupe en cada recodo.
Con la trompa de eustaquio en el lodo
es infructuoso ser un curtido catedrático.

No adorando al Dios y Salvador
comprarías la pose de un bípedo inteligente.
Deshabitado está el patio trasero de tu frente
y nada de nada pavimentas alrededor.

El creyente en Cristo es candoroso
y tu eres de un razonamiento agudo.
Por las cuatro esquinas eres tozudo
y atrancas tu cacumen con alborozo.

II

La congregación de los escépticos
se reúne en su rosigada iglesia,
sin pagodas ni crucifijos.
A veces, elevan un ángelus por Grecia.

Desestiman la fe pura en Cristo Jesús,
edificando por doquier sus encíclicas.
Peregrinan con su misal a cuestas.
El alma no se contentará en sus basílicas.

III

El ateísmo es una religión con recelo
que instituyó a la negacíon recalcitrante
como su beatífico yelmo y refugio.
El renombrado florecimiento de la cruz
lo soslayan con garambainas y subterfugios.

El ateo es fundamentalista, ocluido y envarado,
y no edifica la dicha ni en sí ni en sus semejantes.
El medallero de los difuntos lo conturba.
Los inservibles descargos serán abundantes.

IV

Soy un discípulo fiel del escepticismo,
un dogmático de la incredulidad esencial.
Niego al Creador con una irracional religiosidad.
Me nutre, me forma, me deforma:
me es un influjo irresistible y con mi testimonio
evangelizo a los peatones, a la flores.
Los grandes filósofos materialistas
son mis patriarcas, mis luceros.
Yo creo, fijamente, que no hay que creer.

04) PORFÍA SUPREMA Y TRANSHISTÓRICA

Las ideas ciertas reciben sus calorías
de la nueva alianza y los ríos cuerdos,
a veces después de una cadena
de porrazos no sazonados,
siempre aterrizan en el mar.
Los pensamientos poéticos y patéticos
que soñaron y sueñan con abrazar la luna
con una sola mano, están predestinados a ser
un lago confinado por las deliberaciones de la Historia.

El océano es el paradero engalanado de las aguas pías
que marcharon a la puesta de sol
hasta besarla de frente.
Bellos son los pantanos que escoltan
el largo andar del viajero veraz.
Los preceptos, que convencieron a las multitudes,
despreciando con altura de miras el oráculo divino,
hoy ven pasar aprisionados el raso fluir de la verdad.

El debate intelectual prominente en el fango es infecundo
y la almohada altera tu espinuda armonía.
El barranco adulón aportilla tus reflexiones.
Con la exclusión de la encarnación de Dios,
todo pensamiento tramita burocráticamente su declivio,
y la conjunción de estos forman el panteón
de los anhelos cremados, de los dioses miopes venerados.

La montaña fue justa al darle a los presentes
las mismas posibilidades de zambullirse en la verdad.
La filosofía no se adentra en el mar.
Su especialidad es chapotear en la orilla con brillantez,
abnegación y con la toga palmada puesta.

Las conclusiones magníficas se atrancaron
en una laguna académica incandescente,
con la sequía como superficie y fondo.
La playa es el puente felpudo de sabios y dichosos.
La sensatez se subyugó al evangelio amonestador.

05) EL SECRETARIO

La racionalidad no creó la ética,
esta fue vislumbrada por el espíritu.
El comandante de las pasiones y del pensar
es un alma libre
que no siempre pernocta bajo la farola.
Lo que resuena en el alma el cerebro lo reproduce.
La mente es una manipulada,
un retumbo de.

06) LAS PROPIEDADES DE LA NADA

I

Vuelo ungido en el vacío buscando evidencia
para que desde la nada nazca
al menos una diminuta esperanza.

Nada encuentro, nada veo, nada siento y nada oigo,
porque en la nada nada hay, ni siquiera un tufo,
porque nada es; o de otra manera ya no sería nada.
Relincho desengañado:
¡nada por aquí, nada por allá!

Como la nada nada es y nada genera,
con nada me quedo.
No ridiculicen mi materialismo disfrazado de modestia.

Esperando con una fe integrista
que la nada por si sola deje de ser nada
y llegue a ser una partícula, una chispa o algo,
he derrochado años martillándome el casco.

Nada merezco y nada hallaré porque después de la travesía
la nada continuará siendo nada y sus enfermizos prosélitos
unos hijos y mitrados de la nada...y nada más.

Nada más el triple de la nada es nada, sin vuelta.
Lo que nada es nada será, nada fue.
Nada cuesta entenderlo.

Aunque recen con el estómago en el suelo,
la nada por ser nada nada creará,
excepto ovejas materialistas radicales
que insisten con su corazón y dedos elevados al cielo:
¡glorificada y sublimada sea la nada!

La nada, como fuerza instauradora,
es un disparate de la arrogancia arrobada.

II

A la nada le sobran adulones, místicos y confederaciones.
Con su tozudo historial, la nada guía voluntades
a la nada, malgastándose por nada.

Por medio de una fe fantasiosa, el escéptico cree exaltadamente
que ningún saber confiable camina por estos callejones.

Enganchado a su autorevelación desdeña:
los enlaces probados por el fuego;
el complejo y feraz metabolismo de la fe;
la isla de patmos;
los videos que repletaron el cañon del colorado
con martirios y buenas obras;
el amor que sobrevivió al complot luciferino;
las bengalas y el incesante guitarreo
de esa dimensión parcialmente conocida.

III

Reza en el púlpito del ateo:
venimos de la nada, por nada y para nada.

Venimos de Dios, la nada es su dios.
Nada suplantará a su dios llamado nada.

Nada viene de la nada y todo es creación.

¿Cuál es el embrión de las fluctuaciones del vacío?


IV

¿Qué sería de mí sin la nada?
¿qué sería de la ciencia sin la nada?
¿qué sería de la filosofía sin la nada?

La nada nos da aliento,
una posibilidad, un credo terco.
Ya no somos unos desamparados,
gracias a la nada.

07) ADMONICIÓN

El silencio es:
un brasero trepador en la conciencia;
un ciclón, con treguas traicioneras y prolongadas;
la implorante sombra de la santa cruz;
el metro cuadrado entre la duda y la gloria.
La apacibilidad consiste en no contrariarle.

08) EL PUNTO DE PARTIDA

I

Su bisabuelo es un orangután
y su bisabuela una orangutana.
No se investigue más del asunto
que hoy los biznietos cantan victoria, henchidos,
con toda la irracionalidad soñable.

Científicos y decanos, repletos de una fe ciega
en conjeturas fantásticas, edifican rezos y loores,
a la teoría de la evolución y sus otras parentelas,
sin ninguna evidencia concluyente,
haciendo así del materialismo sólo una secta
encantadora, popular y progresista.

Habría evolución en el santo cielo, en la tierra,
en la mente, en la biología y en los recovecos escamosos.
El daño ecológico brutal, la explotación de los niños,
la pornografía por contenedores, el aborto ad infinitum,
la distribución de la riqueza, el racismo rabioso
y el desprecio de muchas teologías a la mujeres,
son pruebas de una involución que no falla.

Glorificados sean el azar y el chimpancé.
Que se aplauda en cada laboratorio o capilla
los místicos eslabones perdidos,
con un corazón contrito y humillado.
Oponerse es un sacrilegio digno de un auto de fe.

Frente al irrebatible y racional creacionismo sobrenatural,
nacen como estrategias inviables los fraudes filosóficos
de la evolución, de la generación espontánea y del materialismo,
como únicos oponentes al germen del universo y del hombre.

Sólo hay dos posibilidades y ninguna otra:
¡ creacionismo o materialismo!, ¡y ambas son religiosas!

¡Decidid!

El materialismo nunca ha sido una especulación seria.

Sólo hay espacio para la creación de un preceso fortuito,
en la extravagante y grotesca ciencia ficción evolucionista.
El castillo de Carcasana no es un retoño de la generación espontánea.

Sólo un demente dobla las rodillas ante la creencia
de que un reloj se puede fabricar sin la inteligencia
de un relojero que posee un proyecto y un objetivo.

La materia tiende a degradarse,
no a elaborar galaxias bajo un orden
impresionante, complejo y sincronizado,
a no ser que los planos hayan sido confeccionados previamente.

¿Quién está detrás del primer hálito de vida,
del encendido y elaboración de la primera mecha?
¿Cómo se llama el superdotado titiritero?
¿Cuál es la dirección del sano juicio
derrumbadas la altivez y la infecundidad?
¿Por qué Jerusalén está ahí?
¿Cuánta nescedad y testarronería se requieren
para negar la creación de un Dios que casi se ve?

¡Decidid!

II

El racionalista siempre está apertrechado
para mirar la paja en el ojo ajeno
juzgando de irracional, desviado o supersticioso
a todos los asociados de las otras perspectivas o credos.
El racionalista es una hoguera encendida intolerante,
una batería inclaudicable de saetas,
un exaltado con piel de nobleza.

09) LA EDAD DE LA RAZÓN

I

La razón es la solución,
la solución a los problemas que creyó descubrir
y que tampoco se resolvieron.
La superstición siempre ha gozado de buena salud.
Es que es un ingrediente de esa carne que polvo es.

El hombre razonó, se instruyó y fue tan clarividente
y lúcido que la bestialidad se ancló a la cima
de la irracionalidad, como nunca,
porque la naturaleza humana caída
no fue considerada como tal.
La razón cree divisar y pellizcar la realidad objetiva, por la fe.

II

Con tanto conocimiento moderno
el barbarismo se embelleció, se estilizó.
La causa preclara iría detrás del misil aporreador.

III

La razón no posee luz propia ni iniciativas.
Un contexto que elabora aciertos y prejuicios
y trémolos adamantinos, le precede.
Sí es la embajadora bien pagada de la voluntad.

La duda fructuosa y la indiferencia grotesca
no son hermanables y la razón es sólo el primer hemisferio,
la mitad de la cara, una foto de perfil.

IV

De la razón provienen muchas voces, del Evangelio solo una.
En un nomenclátor abigarrado la ética objetiva se desploma,
careciendo de una barandilla de donde agarrarse
para rebobinar y de un tarimado firme.
La venerada razón o es un huérfano sucumbiente
o es la flamante maestresala de la redención.


V

El único conflicto de la razón
es notarse tan alfeñique, vulnerable y dependiente.
Tocó techo y no le alcanza
para pilotar el carruaje.
La intensa veneración al secularismo
se institucionalizó en las almas vacías, afanosas.
Han alucinado al límite al gentío
esos yihadistas de un laicismo
que aún no mostrará ninguna de sus zarpas.
Una confesión sin el nuevo pacto como pilar
es un aprieto, una brutalidad campante.

10) LA MUERTE

I

Es el punto de partida del gozo eterno
o de la tragedia inextinguible, elegida.

Inevitablemente nuestros sentidos hurgan y hurgan
más allá de la estrambótica necropsia.

Al cementerio se ingresa en forma ordenada,
con una lápida en una mano y un fallo en la otra.

A cada resto óseo se le reserva un espacio.
El fémur ignora los futuros acontecimientos.

En los redimidos, el final del pasillo
no es una certeza dislocada.

El objetivo específico de la muerte física
es la gloria imperecedera del alma.

La tumba es la cuna, la hora cero.
El funeral jala por ser la bienvenida.

Eres neblina que se desvanece
y tal vez esta sea tu penúltima ducha.

En la próxima parada no hay puzzles.
O te subes al deslizadero o al apolo mil.

Es un salón sin pausas con sólo dos puertas de evacuación.
Una es anchísima, pluralista, intercadente y precaria.

II

Qué palabras articularé en el minuto
en que mi alma se despida de mi cuerpo.

Qué religión me da más con tan poco o nada
en el canasto, en el banquillo póstumo.

Qué rito me liberará de ese lazo que quema
a los que quedan en calidad de impíos.

Salvará el Salvador a los que barrenaron el evangelio
dejándolo debajo de la acera adiposa.

Desheredaré el infierno con mi pecado predilecto
concertando carnavales dentro de mí y en la rambla.

Por qué nos urgimos con los efectos de lo cultivado
cuando el enterrador nos ve como un cliente fiel.

Por qué mi ego, creencias y rascacielos sobre la arena
no me traen una tranquilidad espiritual trascendente.

Por qué con cada pelo blanco, ese termo llamado conciencia
arde más cuando estoy solo y sin sonidos.

Por qué hoy no me río de la palabra arrepentimiento
con tanto gusto y desembarazo, como antes.

Qué sucedería con mi reputación si adoro a Jesucristo
estos años que me quedan, saltando ufano.

Cuán criminal es acordarse de Dios tarde.
Por qué araño el cielo con menos irrespeto, cada vez.

El príncipe de las tinieblas es un humanista obcecado.
El alma descansa cuando idolatra al Nazareno.

11) UNA MEDIDA PRECAUTORIA

I

Cuando el docente encuentra la verdad
debe mantener en pie su prestigio,
el de la universidad y su empleo, retrocediendo grácilmente.

En un cara a cara con Cristo quedarse pegado
es indecoroso, poco académico, charro.

Invocar con todas las velas encendidas a Dios Padre
como parte de un experimento de laboratorio
es una fechoría impensable, una ordinariez,
ya impugnada por la naciones unidas.
Invocar a los iconos humanistas es fundamental
y el pentateuco de los científicos
es más milagrero que los créditos de Dios.

II

Cuando un científico intenta ser filósofo
es un improvisado domador de mandriles,
y cuando intenta ser un teólogo
es la manzana de Guillermo Tell.

Utilizando el seso, la experiencia de los siglos,
la voluntad, la mística, la lógica, el sentido común,
el sentimiento, la intrepidez y sobretodo la intuición,
no concluirá que Cristo es el Redentor y Mayoral.
Sería comprometedor para su anquilosado monasterio.

III

¿Es que crees en las fluctuaciones de la nada
y te burlas del tarot descaradamente?

¿Crees que el universo se creó solo
y no eres un hombre de una fe infinita?

¿Con qué propósito la vía láctea se creó sola
con seres que no atrapan respuestas ni paz?

Los neutrones, los jardines colgantes y la voluntad,
fueron dibujados primero, irrefutablemente.

Un científico detrás de los planos de Dios, se diluye.
Un filósofo sin fe beberá a borbotones su ansiedad.

Las inquietudes férreas del ser humano no son mitos.
El agobio te comunica que te equivocaste de calle.

IV

La fe en Cristo Jesús es su fruto prohibido
y el sentido común y la mística son anatemas.
La serpiente lo invita a creer en Dios
y a pasearse por el creacionismo
mezclando, untando, catando,
mas no cae en la tentación
de saborear el evangelio, de ensayar.
El delirio del escéptico es no moverse, no arriesgarse.
La fe experimental en Cristo es su fruto prohibido
y el besar el padrenuestro su herejía,
una herejía que los vicedecanos empalaron en el aula magna.

V

Si tu todo es errado,
tu error será total.
Con pellizcar la verdad no alcanza.
El absoluto es uno,
envolvente y celoso.

Acertando de vez en cuando,
darás pasos en falso en pleno abismo,
en esa ruta que te drogó
hasta quebrantarte y botarte.

VI

El físico posee su distrito sacro,
su lenguaje pío, sus claustros herméticos,
su reino de números, sus cálculos beatificados.
Si transa se queda desnudo y esquelético.
Si confiesa sus limitaciones se angustia.
Todo lo que no habite dentro de su feudo
es una blasfemia, una alternativa descartada.
El dogma del escepticismo domina sus concilios.

12) EL ORIGEN DEL ORIGEN

I

¿El cosmos siempre existió?
¿El hierro, el zinc y el carbono, siempre estuvieron ahí?
¿La harina que creó la materia se creó sola?
¿El machu pichu es un vástago del azar?
¿La energía no posee un embrión?
¿El tiempo y el espacio aparecen por un acto hechicero?

Dios, el hombre y el castor,
son arquitectos, ingenieros y ornamentadores.
El puente de Londres fue diseñado,
aseguran los ateos duros con sus tizonas al viento.

El libre albedrío te permite negarlo todo majaderamente,
poseyendo así méritos propios el acto de fe, el de tu fe.

Creer en el Gran Arquitecto es razonar bien,
contrariarle es disgregarse.

Detrás del cigoto de cada cigoto hay un creador.
El cerebro es finito, la altivez no.

La razón como canal de la verdad
son los siete mares dentro de un dedal carroño.

II

Nada posee su origen en sí mismo.
La molécula no se creó a sí misma,
la bicicleta no se creó a sí misma,
el hombre no se creó a sí mismo,
la nada no se creó a sí misma.
Todo posee una sala de partos y de neonatología.

Creo: en el bien común y en la ética,
en el concilio ecuménico de los axiomas científicos,
en el big bang de las matemáticas,
en la teoría de la relatividad,
en la teoría de la evolución,
en las otras teorías que vienen mas no en Dios.

III

De perogrullo es que el universo es un diseño
inteligente, y su diseñador es genial, a lo menos.
Los cosmólogos gritan que hubo un inicio,
un primer día, un primer minuto, una largada.
La conciencia no fue creada por la sinrazón.

¿En qué market compraron el hidrógeno, la energía?
¿Por qué la fuerza electromagnética está en su punto?
¿Quién ajustó tan finamente el cómodo universo?

El honesto camina hacia el creacionismo, con tambores.

IV

La nada no es materia.
El que cree en la nada
no es un materialista,
es un hombre de fe,
de una fe al límite.

El que cree en las casualidades
como el poderoso ente creador
es un siervo fundamentalista de la fe,
de una fe erguida sobre suposiciones enfermizas
y varitas mágicas sin magos.

13) LA NATURALEZA HUMANA

Se tropezó y se cayó feísima
y no se inventará la polea que la levante.
Al edén se entra creso e hilarante,
de a uno y sin empujones,
atildado y haciendo cabriolas.

14) EL POST FUTURO

I

Si nada hay después de las exequias
los pecadores no se preocuparían
por la idea de fallecer y extinguirse.
Se afligen con ardimiento y sin reconocerlo,
debajo de la almohada espoleadora, del gangrenado abúlico.

El rascarse el cráneo con monólogos
y las colisiones dentro de la conciencia,
nacen de los alaridos de un alma infinita
e irredenta, que notifica su ahogo con silbatinas.

¿Percibe tu alma que no eres eterno,
que la muerte lo mata todo
y que la arenización de los tendones
es el gran y esperado final?

¿Qué te compele a creer que la muerte lo mata todo?

II

Alma, ¿cómo te he tratado?
Caminas cariacontecida y abatida empantanándote
en la dubitación, no traspasando el tablazón
y ese arrumazón azabache que bloquea el fluir del sol.

Alma, ¿por qué esa cara de gato atropellado?
¿en dónde aterrizarás mañana?.

III

Rehuyo con un tejemaneje manido
de los gemidos salvíficos del mutismo
y por eso estoy aquí otra vez sentado solo,
de etiqueta, debajo de una mesa redonda,
con un mantel largo hasta el piso.

IV

En el más hondo y atinado silencio
y mirándome fijamente, desde afuera,
percibo mi deshidratada vida con tersura
y que esta no cesará con mis cenizas
esparcidas en el ancho mar.

Mi cuerpo yacerá, mas yo no estoy subyugado
a este blandengue y fugaz ropaje.

Con el escepticismo como liturgia obtendré
el polvo y las fogaradas como epílogo,
la nada como feto, la ansiedad como interludio
y el raciocinio como ciencia divina recalcitrante.

¿Continuaré brioso con mi canosa altanería?

15) LA LLAMADA AL Y DEL DOLOR

Estoy llamando al dolor.
Su inevitable visita es con camas, petacas y su alfange.
Viene a tranco lerdo con una bocina chillona.
Los testarudos son sus primeros usuarios.
Insisto en su presencia sádicamente,
como si se tratara de un aumento en el sueldo base.
Le invoco con vigor y le ordeno que se venga al trote
con su mente puesta en el podio.

Llamo al dolor y se acerca despacio, marcha atrás,
murmurando toda la literatura renacentista.
Por favor, no lo empujen ni lo incentiven.
La vía apia la recorre con el tacto.
No hay ninguna prisa por sufrir.
Dilataré todo hasta ver al Creador
emberrenchinarse conmigo y aleccionándome.
Algunos reflexionan solo con un surtido de latigazos.

Desde el fondo, estoy llamando al dolor.
Ese apetito mazoquista de implorar
por variadas porciones de tormento
y esas ansias de no gambetear el trepidante chaparrón de hiel.
El pretérito me atosiga con un garrote.
Mi curriculum vitae y la ficha de mis escrúpulos
transcriben polémicas conferencias para mi sesera.
Alargo el jolgorio y teorizo con mi neoplasia.
Los recuerdos se van a una huelga desquiciante
y la papilla de insomnios demanda cambios radicales.
Mi perforada alma a veces lo intentaría
después de una tronadura, mas mi carne
no se lo permite ni como una broma festivalera.
Se supone que recapacitaría con las cicatrices
que vienen cantándome con una orquesta caribeña.

Estoy llamando al dolor.
Sin representación diplomática, anuncia viaje oficial
afincándose en el centro de mi alma, cargándola,
como exigiendo un azote efectivo del mismo cielo.
Con memoria de elefante nada es olvidado
y creo crecer cuesta abajo en la rodada.
Una vez al año, la soledad es risueña, mas es soledad,
las demás veces es lacerante, por ser soledad.

Sin electoralismos, sigo clamando por dolor.
Soy el imán de esas turbulencias obvias
anunciadas con sirenas de guerra.
El dolor y yo nos rastreamos con tal intensidad
que acordamos una cita dentro del próximo bienio,
invitando al destino con sus golpes en el bajo vientre.
El inmenso vacío de mi alma no es abstracto.
El dolor y mi pecado son hoy la misma persona,
distintas de mí, pero muy dentro de mí.

Sigo y sigo clamando por dolor.
Este camina sonámbulo a paso seguro,
en línea recta hacia mí y sin pestañear,
en cámara lenta y con los dientes afilados.
Se me advirtió y me reí. Lucifer también se rió.
La cosecha no solicitada está aquí con su ancla.
El dolor es el puente no soñado para llegar a Cristo
y a esa dicha sempiterna que comenzará ahora.

16) LA QUE NUNCA ES SOLIDARIA

I

La razón sola no receta norma moral alguna,
no las crea, solo las combate desde su sanctasanctórum.
Del uno o del otro lado, la razón es vasalla: es su destino.
Y si la razón riñe con la conciencia sin moradores
desde su oscurantismo con valor agregado
es porque sola no es nada, una expósita.
El hombre, al sentir, intuir, comulgar y cuestionarse,
es mucho más que un razonamiento vigoroso,
que el pragmatismo, que la fe, que una criatura.

II

Para negar a Cristo
se requiere de una fe torcida,
un corazón de cobalto,
músculos gurificados y más.

La fe no es regalada ni relegada
sin un consentimiento previo,
ni aumentada sin una solicitud.

Reciben la asesoría del Espíritu
los pobres en espíritu, honestos.

III

Su premisa de fe, su concilio tridentino
y su sinopsis antojadiza, es el escepticismo.
Otra perspectiva es horóscopo, irreligión.

Por no intimar con el espíritu arrodillado,
con la vía dolorosa, con el sermón del monte,
no embolsa ni un pelluzgón del candelero asequible,
y nunca se queja en público de su ateísmo curtido e infecundo.

IV

El racionalismo nació sin pulmones,
no respira por sí mismo.
Por la emoción del parto nadie lo percató.
La razón, que es la acompaña la jugada,
es secundaria, nunca es la esencia.

El pensamiento cierto no llena el alma
o las abras que inundan de amargor el ser.
Por sí solo es un negrero que manufactura
dictadores, utopías y decadencias, por toneles.
Razonar sólo sobre la razón es un disparate,
que te mimetiza con la inconsciencia, con la tracoma.
Te desligaste del Todopoderoso con temple
y te empezaste a orinar por los poros.

17) ALLANAMIENTO A TU FICHA CLÍNICA

I

Al arribar el Creador en la estación
del último escondrijo de tu ser,
halla constelaciones de vanidades beneméritas
y soberbias de alcurnia, que glorificabas
en cada orto, obtusamente.

Por piedad y sólo por piedad,
Dios te muestra la estrella más débil
de tu caótico éter, evitándote el descalabro pulverizante
o una crisis de corte suicida.

Tu altanería emperifollada con zafiros y jaquecas
no soportaría enterarse de la extensión y potencia
de tus escorias atascadas en los soliloquios.

Cada estrella exhibida, con la sintaxis extraviada,
es un turista indocumentado que se pasea
dentro de ti como Pedro por su casa,
con robustas veleidades complacidas,
impresentables en un bazar, en un belvedere.

Debajo de la epidermis están las encrucijadas
que indagan a hurtadillas sobre el Pórtico
que brilla y brilla y no quieres poder verlo
mas ahí está, con todas sus prerrogativas.

O subes peldaño a peldaño,
o caes de una vez desde tu guarida
al despeñadero de los ángeles caídos.

II

Me despertaré abrumado en la mañana
y no empezaré otra vez un pugilato ontológico
con mi terremoteada conciencia.

Una vez más, intentaré no sucumbir
a la tentación de pensar en Ti
y continuaré con mi vida,
que por ser mía no hay ventura y aquí estoy,
con el corazón machucado y azarado,
fumando como ecologista impío.

III

Interpelas la fe en el Redentor sin propuestas,
ofreciendo una gama de túneles
sin escapatorias y sin aire,
y el que camina adentro de cada ser humano
demanda una escalera con peldaños.

Tu despertar y tus dúplicas carecen de aroma
y pretendes conminar a la teleaudiencia
a beber el agua de tu repertorio.

¿Es secularizable un principio moral?

18) EL PANTEÍSMO (paráfrasis)

Subordinada está la poesía
a los designios del poeta.
Absurdo es armar un poema
sin los hilos del poeta.

Dios es el poeta,
no el poema.
Las concavidades siderales las creó el poeta.
El reino vegetal es otro de sus poemas.

El poeta no es la poesía,
la poesía es un soplo del poeta.
Contemplemos la poesía
y humillémonos delante del Poeta.

19) S.O.S

I

Me es imposible ir detrás de mí,
en busca de mí, rescatarme, y sacarme
de esta laguna de cocodrilos tragaldabas.

Requiero de la intervención de un Tercero
que sea capaz de cargar mi bulto
y de taparle la boca a los cocodrilos por mientras
estoy con el fango hasta los premolares.

Esperaré que ese Tercero me desgrave y me adopte,
previa súplica mía.

II

Cada uno con su necedad en pleno apogeo,
con su terquería adiestrada y ducha,
con un farolero asno de orejas largas adentro.

Ángeles trabajólicos trilingües te lo advirtieron
con coreografías infantiles, figuritas y recitados.
Tu madre te lo recalcó con plumones y amenazas.
Inemancipable, le consagraste al despótico burro y amo
un monumento que te hundió las escápulas,
la cordura y esos prolijos ultimátumes.

20) TÉNGASE PRESENTE HOY

No se ve, mas el alma es material
y hasta algunos gramos pesaría en la romana.
El alma desplomada es la penitenciaría
de la meditación, de la abstracción, de los menesteres.
El volumen del vacío del alma encaja
con la voluntad de Dios Padre.

El hombre sin lumbre es un devoto
del agnosticismo, de la sensualidad y otras hierbas.
Apelaré a mi destino denostado
para saciar mi desecación?

El devenir inmortal me tensa,
el piñon de la felicidad no es terrícola,
el evangelio es más que una ventolera de bendiciones,
la muerte es una jubilación macabra o feliz
y no emanciparse es freírse.

21) TO BE OR NO TO BE

Soy. Sé que soy y que nunca dejaré de ser.
Estoy. Sé que estoy y que nunce dejaré de chillar.

Consciente de que la lucidez del alma no expira
y de que a pesar del preceptivo camposanto
la inmortalidad es una realidad categórica,
¿adónde anidarás tu eternidad?

Como nadie presenta pruebas suficientes
para ser un ateo, no lo soy.

Como nadie presenta pruebas contundentes
para ser un creyente en Dios a priori, no lo soy.

El angosto camino del Hijo de Dios
es el más revesado, embrollado.

Me consumiré en la lógica inclinando con acometividad
la balanza de roberval para ambos lados
hasta aprehender el sosiego de la luz.

22) LA NOTIFICACIÓN

No desenrolles en las postrimerías de ultratumba
con lujos y detalles, todas esas intimidades.
Tu interior y la vía láctea te cacarean con paranoia
que eres un pasajero irredento y guijeño.
Evita los resquemores siniestros en masa,
la derrota de tus sesos, el reproche de tus huesos,
el can can de tu antagonista, el pisoteo.

En el destino de tu ser infinito no hay misterios.
El universo es un reloj y muchos ya son
ovejas incondicionales del supremo Relojero.
No ates tus entrañas a lo que es perecedero.
No entregues tu espíritu a ideales clichés o parapléjicos.

Rechazas el evangelio y nunca has digerido un bocado,
nunca lo masticaste ni por entrometido.
Adquiriste una acuarela abigarrada de vivencias,
mas en el experimento o tentativa de clamar a Dios hay desaires.
En la puerta desechada coronada con espinas
está el descanso consistente y perenne.

El envoltorio no te permite olfatear los tumores diseminados,
los sultanatos de pasiones que te cierran las calles de oro.
Escarbando en lo tangible no hallarás consuelo.
Aunque la brisa y la verdad sean invisibles,
las sentirás hasta el inexplicable regocijo.
En el mundo visible no avanzarás tu primera pulgada.
El confín no es el límite, es la largada.

Las utopías no aprenden que:
todo proyecto sin el Salvador es una fosa ruin;
son contestarias con sus militantes y que llevan consigo el virus
del desastre que nadie ve por lo inflamado que es el debut.

¿Cuándo dudarás de tus dudas?
¿Cuánto más durarán tus dudas duras?
¿Cuándo concluirás tus inconclusas conclusiones?
¿Cuánta incredulidad hay para tu escepticismo?
¿Quién salta en el barro de dicha con tus convicciones?
¿Por qué te enredas con irreductibilidad en una pelea estéril?
¿Morirás junto al vasto catecismo de las insatisfacciones?

Sin la santa cruz el debate interno es eterno
y acertar dentro del ataúd es un chascarrillo.

23) AZARES EL AZAROZO AZAR

¿Qué y cómo es el azar?
¿Cuáles son sus atributos, sus dones?
¿Es confiable?
¿Cuál es su techo intelectual y confesión de fe?
¿Cuál es su silueta y casilla postal?
¿Cuál es su quinta sinfonía, su Belén?
¿Cuál es su contraparte, su casa de gobierno?
¿Baila tarantela a ojos cerrados?

¿Con qué atuendo participaría el azar en la creación
de saturno, del apolo once, del remordimiento vespertino,
de la paz del alma, de un canario majarata, del espíritu?

¿Cuál es el himnario de los tontos útiles del azar?

24) LO RELATIVO QUE ES EL RELATIVISMO

El relativismo apelmazado es lo único estable.
El arte es carne, el alma es canjeable.

Como el interior no se ve, es una leyenda.
Como el bebé no se ve, es morible.

El primer disparate alhajado que se asome
es la viga maestra, el vademécum.
El placer y el ego guían la carreta.
Estos no se sentarán a Su diestra.

25) CON EL LENTE AMOHECIDO

No me fío de la nada,
entonces, la verdad que es inubicable
y que peregrina incansablemente fuera de mí,
se revela, sólo se revela,
no percibiendo nada aquel que es altanero.

Las utopías emocionan, relativizan y destruyen,
erigiendo verdades portentosas
que los siglos aniquilan cíclicamente,
por orden de un aterrizaje, siempre forzoso,
junto a sus insignes e incendiarias banderas.

El hombre como centro es margarina,
el capricho cincela divinidades que congenien,
el olfato y los otros sentidos me timan,
mi mente se forma ideas vagas con solemnidad
y al mundo siempre lo retrato mal.

26) EL AS BAJO LA MANGA

El lado más oscuro de la oscuridad
se asomará en el epílogo.
No divisarás su espesa umbría,
hundiéndote por el tonelaje de tus obras.
La calamidad te despertará con intencional tardanza,
con tus sacramentos de bonete
y con serpientes multicolores y traviesas.

La lágrima no bajó por vergüenza, hacinándose
en el tonel sin pudor y con olores eméticos.
Afírmate cuando el tonel reviente.

27) ELEVANDO LAS DOS MANOS A LA VEZ

I

Si estiras una mano al cielo
capturarás el pensamiento y sus alrededores,
si levantas las dos, también la fe.

El creer y sólo creer es escasez,
el pensar y sólo pensar penurias.
Pensar creyendo y creer pensando.

La filosofía se aburre infinitamente en su mecedora
y sus maestros caminan al féretro construyendo
con pulcritud más y más titubeos inquietantes,
con el embeleso de los ratones de biblioteca
y de la celebérrima cofradía de los emasculados.

II

El sentir nutre el pensar y el creer,
¿qué sientes cuando no crees?
¿Cuán costoso te es no creer en Dios?
Sin dudas luminosas la fe no se agiganta.
No te ligues a la duda postrado.
La soledad gime por certezas infinitas y roqueñas,
que es lo único que apalea la angustia.
La razón recorre en círculos sin un funeral,
elecubrando, sin lamer el prolegómeno de la dicha.
El redoble de tambores indaga en la voluntad.
Las dos almunias continúan operativas.
No seas otro guardaespaldas de la incredulidad.

III

La hermana razón peregrinó hasta el desmayo.
El hermano fe le extendió su mano
y se adhirieron mutuamente a la marcha
que por sana intuición, iniciaron por separado.
Si uno desestima al otro, perecen los dos.
Unidos, saborean todo y se instalan en el infinito.
Es que se casaron y fueron felices por siempre.

28) CUERPO Y ESPÍRITU

Un pie va delante del otro
o un pie va detrás del otro, reiterada y sagradamente.
Cuando se juntan, se apagan los propulsores.
De la delantera a la retaguardia, escrupulosamente.
El pie de atrás no se alcanza a desanimar.
Ambos se necesitan, por necia que sea la caminata.
Si se apuran no sospechan para que.
Cuando un pie se estaciona de costado
al lado del otro, la pausa es una moneda al aire.
Es intrínsicamente ridículo que un pie se pasee solo
o intente fugarse con un selecto antifaz.
Un alma pensante los guía, por recovecos borrosos.

29) EL BRAZO QUE SE TORCERÁ

Lo que no se pueda demostrar por la razón
no se incorporará a la venerable filosofía.
Toda filosofía es hueca sin su otra mitad.
El escéptico anhela que aun siendo coja
la razón sea productiva, atlética y sapiente.

En toda epistemología el fideísmo se adhiere
como la peste o un horror necesario inesquivable.
La conversión a Dios es una experiencia arrolladora
que la lengua del sentido relata maravillosamente.
El avemaría de la razón te desertificó afablemente.

30) EL ATEO ES EL MÁS CRÉDULO

I

Creen en sus supuestos, en sí mismos,
en sus onanismos de pizarrón, en sus crucigramas;
otros apuntan al Gran Arquitecto y otros
descargan su fe en la nada, arrebatados.
Todo creen en una teoría, en un fiambre o en algo.
Es imposible e inhumano ser un incrédulo.
La fe es el prekinder, la categoría primogénita.
Sin fe es inadmisible ser un ateo,
sin fe es inadmisible ser un agnóstico,
sin fe es inadmisible ser un salvado.
El que cuestiona una doctrina apuesta con fe a otra,
a su antípoda, a un símil o algún pariente remoto.
Otros danzan embrujados a la diosa nada.
Creer o no creer no es la cuestión. Todos creen.
El punto de quiebre es: ¿en qué creer?
¿Cuál plegaria transfigura el ser?

II

Mataron a Dios
y aún no lo entierran
y los incluseros hacen filas eternas
en cualquier sitio, intentando encentar su desamparo
enmarcado por esqueletos grises sin carne,
y con el abismo como la única guarida sensata,
según el fallo del arcediano.
El laboratorista probo actúa como arzobispo imbuido,
divinizando sus conjeturas, desdeños y musas.
No te emancipan de ninguna duda
y jamás superan a su antípoda.

III

Es un ateo realizado,
camina como pavo real encopetado.
Da charlas hasta con su refinada mudez,
su ego está desbordante.
Es muy solemne cuestionando la creación
y si no le exhiben un dvd de Dios,
Dios no es tal,
aunque esté presente
sin que se le vea.

31) LA BITÁCORA INEXTRICABLE

Antes de que el átomo existiese,
antes de que el polen apareciera,
antes de la apertura de la felonía,
Dios planeaba serenamente, recomponía.

Igual el alma nació con libre albedrío,
igual el cosmos es nuestra hostería,
igual el boleto gratis de regreso está ahí.
Dios recompone todo, como lo planeó.

32) SOY UN NUEVO INDIVIDUO

Ahora veo, ahora veo.
Desde que lancé a Dios
por el ventanal veo todo claro.
Me desmitifiqué, me solté.
Requerí de valor eso sí,
de la verdadera luz.

Me divorcié del paganismo pulcro,
de las ataduras, de la superstición,
de los vicios y de toda baja pasión
que transforma a los hombres en infames,
en borrachos, en lascivos.


Fin del libro: “ Es que no lo puedo creer”

De la antología: “ Las sotanas de Satán”.

http://lassotanasdesatan.blogspot.com/






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